La búsqueda de justicia por el asesinato de Rafael Moreno enfrenta un ciclo de impunidad
A casi cuatro años del asesinato de Rafael Emiro Moreno, director de Voces de Córdoba, el proceso judicial para esclarecer su muerte se enfrenta a un panorama de impunidad. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), en calidad de representante judicial de las víctimas, denuncia la falta de debida diligencia por parte del Juzgado Primero Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías Ambulantes de Montería.
Desde enero de 2026, el proceso penal, a cargo del Juzgado, se encuentra suspendido. La audiencia de imputación contra Edison Manuel Meza Avilés, alias ‘Viejo 40’, cabecilla de la subestructura Rubén Darío Ávila del Clan del Golfo y señalado como determinador del crimen, ha sido reprogramada en siete ocasiones.
La Fundación rechaza la falta de voluntad del Juzgado, que ha permitido que el proceso se desarrolle sin considerar la obligación de adelantarlo en un plazo razonable, dilatándose mediante excusas como la falta de asistencia del abogado defensor o del detenido desde el Resguardo Zenú de Córdoba, la priorización de otras audiencias, las modificaciones de la agenda judicial comunicadas con escasa antelación, la ausencia de designación oportuna de un defensor de oficio y el otorgamiento de días compensatorios que han desplazado la prioridad del proceso.
La FLIP ha insistido en la realización de la audiencia mediante múltiples comunicaciones, como solicitar información sobre la programación de las audiencias o para gestionar el envío del link de acceso para la participación virtual, solicitudes que permitan la participación del implicado y la asignación de defensa. No obstante, la respuesta ha sido un trámite dispendioso y sin resultados concretos. Este tipo de dilaciones vulneran el derecho a la verdad y la justicia e impiden que el proceso avance hacia una etapa de acusación y juicio, manteniendo el caso en un estado de impunidad.
Además, la falta de una respuesta judicial contundente ha tenido un impacto devastador para el periodismo local: el cierre definitivo del medio, el exilio de colegas y un clima de autocensura generalizada por el miedo en la región.
Ante la grave situación, la FLIP le hace un llamado al Juzgado Primero Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías Ambulantes de Montería para que garantice la realización de la audiencia que ha sido reprogramada para el próximo jueves 23 de junio. Así mismo, insta a las organizaciones defensoras de derechos humanos y de libertad de prensa para que acompañen el caso y monitoreen los procesos de justicia. Es necesario romper el cerco de la impunidad y exigir la debida diligencia de las autoridades colombianas.
Publicado en Pronunciamientos
Etiquetado como Rafael MorenoImpunidadJusticia
Temas de interés
Otros pronunciamientos
sábado, 21 diciembre 2024
Periodistas del sur de Córdoba, amenazados tras captura de cabecilla del Clan del Golfo
A través de amenazas y llamadas intimidatorias, integrantes del Clan del Golfo le han exigido a varios periodistas del departamento que se abstengan de publicar información relacionada con la captura de alias “Viejo 40”, uno de los comandantes del frente Rubén Darío Ávila Martínez que opera en Montelíbano, Córdoba. El capturado sería, según la Policía, uno de los responsables de ordenar el asesinato del periodista Rafael Moreno.
viernes, 10 febrero 2023
Rafael Moreno: apagaron la voz de la verdad
Rafael Moreno fue el primer periodista en ser asesinado en el 2022 por razones de su oficio. Investigaba sobre corrupción en el sur de Córdoba y era reconocido en la zona por su trabajo de veeduría. Su caso deja al descubierto las amenazas y riesgos a los que están expuestos las y los periodistas en las regiones. Por: Daniel Chaparro
viernes, 17 octubre 2025
Rafael Moreno: el periodismo que el miedo no alcanzaba
Perfil de Rafael Emiro Moreno, periodista del sur de Córdoba asesinado en 2022. Su trabajo mezclaba la investigación documental con la observación directa de lo que sucedía en los barrios y las veredas, y en cada historia buscaba demostrar lo que afirmaba.
viernes, 21 octubre 2022
Rafael Moreno enfrentó por tres años las fallas de la UNP
El periodista Rafael Emiro Moreno, asesinado el pasado 16 de octubre, recibió amenazas de muerte desde el año 2019. Durante los siguientes tres años los ataques contra Moreno continuaron, por lo que acudió a la Unidad Nacional de Protección (UNP) y a otras entidades estatales en búsqueda de medidas que protegieran su vida. Sin embargo, durante ese tiempo, Moreno se enfrentó a un mecanismo de protección con problemas administrativos, que no creía en el riesgo que él manifestaba y, por lo tanto, tomó medidas insuficientes para el peligro al que se enfrentaba.
La Fiscalía, la Policía y el Consejo de seguridad del municipio de Puerto Libertador también sabían de los ataques de los que era víctima Moreno; no obstante, tampoco se implementaron acciones idóneas para proteger la vida del periodista.
Hay cuatro momentos claves que reflejan la inoperancia del Estado al momento de atender los riesgos de Moreno:
- Después de que Moreno advirtiera sobre su riesgo y las amenazas que había recibido por parte de grupos armados ilegales, la UNP le asigna al periodista un esquema de protección de un vehículo blindado, dos escoltas, un chaleco antibalas y un botón de apoyo.
- En septiembre del 2020, la UNP decide reducir el esquema de protección a casi la mitad y, así, retirar el vehículo blindado y un escolta. Esto sucedió a pesar de que Moreno fue víctima de otras dos amenazas en mayo del 2020. Si los ataques que recibió el periodista eran similares a los que enfrentó en 2019, entonces no se entiende por qué la UNP consideró que el riesgo del periodista había disminuido y por lo tanto requería menos protección.
En ese momento, el Comité de Evaluación de Riesgo y Recomendación de Medidas (CERREM) argumentó que el periodista “no identifica o individualiza el actor generador de la amenaza, por lo que no es posible determinar la capacidad de materialización de las amenazas”. Esto desconoce, por un lado, que la mayoría de amenazas contra la prensa en Colombia son realizadas por desconocidos. Además, estas acciones fueron revictimizantes, pues revirtieron la carga de la prueba que debería tener el Estado y se la impusieron al periodista, ya que se le pidió que fuera el investigador de su propio caso.
Además, en esa oportunidad el CERREM afirmó que “las entidades consultadas indicaron no contar con registros de amenaza en contra del evaluado”. Sin embargo, esto es falso, ya que Moreno denunció ante la Fiscalía todas las amenazas y estas estaban en conocimiento de por lo menos otras dos instituciones: Policía y Alcaldía de Puerto Libertador. La desarticulación entre las entidades estatales llevó a que en el caso de Moreno no se tomaran las acciones correspondientes para resguardar su vida. - En septiembre del 2021 la UNP suspendió por tres meses el escolta que protegía a Moreno. Es decir, el comunicador quedó solamente con el botón de apoyo y el chaleco antibalas. La entidad nunca notificó debidamente al periodista sobre esta decisión, por lo que no se conocieron las razones que justificaron el desmonte parcial del esquema de protección.
- En julio del 2022 el CERREM decide volver a implementar las medidas que Moreno tenía desde el 2020, es decir un hombre de protección, un chaleco y el botón. Esto, a pesar de que durante el 2021 el periodista recibió dos amenazas, lo que significa que su nivel de riesgo nunca disminuyó en el tiempo.
En ese mes la FLIP puso en conocimiento del CERREM y la UNP las dos nuevas amenazas de las que fue víctima el periodista en mayo y junio del 2022. El objetivo, nuevamente, era que se le reforzara su esquema de protección. En ese momento, la UNP valoró las agresiones como si se trataran de un caso nuevo, cuando el periodista llevaba ya tres años en el sistema de protección.
Hacemos un enérgico llamado al director de la UNP, al Ministerio del Interior, el Consejero Presidencial para los Derechos Humanos, y demás miembros del CERREM, para que junto con la Defensoría del Pueblo, realicen un informe público sobre las evaluaciones de riesgo, los trámites y medidas que fueron adoptadas en este caso. Esto, con miras a que se adopten las medidas necesarias para corregir y prevenir fallas del Mecanismo de Protección en otros casos.
martes, 18 octubre 2022
Rafael Moreno, periodista con protección de la UNP, fue asesinado en Montelíbano, Córdoba
El periodista Rafael Emiro Moreno fue asesinado en la noche del 16 de octubre de 2022 en Montelíbano, Córdoba, por dos hombres que le dispararon cuando él estaba en un local de su propiedad. Moreno era el director del medio digital Voces de Córdoba, y tenía un amplio reconocimiento en la región por su labor como dirigente comunal y líder social.
A pesar de que recientemente había recibido amenazas y existían solicitudes para reforzar su esquema de seguridad, la Unidad Nacional de Protección (UNP) no reforzó su esquema. El asesinato de Moreno sería el primero que ocurre bajo la protección del Estado.
El periodista había sido víctima de amenazas desde el 2019 que estarían relacionadas con sus publicaciones y denuncias periodísticas sobre corrupción e información sobre grupos armados ilegales. Por estos hechos, Moreno tenía un esquema de protección asignado por la UNP que incluía un escolta, un botón de pánico y un chaleco antibalas.
El 12 de julio de 2022 la FLIP informó de dos nuevas amenazas que recibió el periodista al Comité de Evaluación del Riesgo y Recomendación de Medidas –CERREM- de la UNP. A pesar de estos nuevos hechos y de que el periodista expresó la necesidad de un refuerzo de su esquema, la UNP decidió mantener las medidas que ya tenía.
Es preciso y urgente que la UNP realice una investigación que permita conocer por qué no se reforzó su esquema de seguridad y si existieron irregularidades por parte del esquema de protección al momento del asesinato.
Hacemos un llamado a la Fiscalía General de la Nación a investigar estos hechos con celeridad y tener en cuenta como principal hipótesis la labor periodística de Moreno. En esta región de Córdoba los periodistas no tienen garantías suficientes para hacer su trabajo. Durante el 2022, seis comunicadores de Montelíbano han reportado amenazas y otros dos han sido hostigados en otros municipios del departamento. Este asesinato profundiza el riesgo y la sensación de miedo para ejercer el periodismo.
Rechazamos y lamentamos profundamente el asesinato del periodista Rafael Emiro Moreno, ocurrido. La FLIP seguirá documentando las circunstancias del asesinato y enviamos un mensaje de solidaridad a familiares, colegas y amigos de Rafael.
domingo, 27 octubre 2024
Rafael Moreno: una voz de la verdad que sigue reclamando justicia
Hoy, 26 de octubre, Rafael Emiro Moreno estaría cumpliendo 39 años. Como era costumbre, para él y su familia, celebrarían junto a su sobrino mayor, el hecho casual de nacer el mismo día. Dos años atrás, esta celebración, que estaba planificada para hacerse en el local de comidas rápidas en Montelíbano, Córdoba, de su propiedad, fue interrumpida porque 10 días antes, el 16 de octubre, en ese mismo local, una persona aún sin identificar, asesinó al periodista Rafael Moreno. La falta de esclarecimiento e impunidad de este caso sigue demarcando la cotidianidad de periodistas que continúan ejerciendo su oficio en el sur del departamento.
