Organizaciones denuncian violencia de género y acciones coordinadas de censura contra María Camila Fonseca
Las organizaciones Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y la Fundación Karisma condenamos la situación de violencia y hostigamiento contra la creadora de contenido María Camila Fonseca, conocida en sus redes sociales como ‘Macafolla´. Denunciamos la extrema gravedad de las violentas agresiones recibidas en los últimos días, las cuales han estado marcadas por un componente de género y un nivel de agresividad que pone en riesgo inminente su seguridad, integridad física y emocional.
Los ataques se desencadenaron tras la difusión de un clip del especial de sátira política “La Megacárcel”, emitido el pasado 24 de julio. En este espacio, Fonseca interpreta a ‘Micky Ávila', un personaje de ficción que parodia el discurso de algunos sectores políticos. En el segmento difundido, aparece abordando de manera satírica el reclutamiento sistemático de niños, niñas y adolescentes por las extintas FARC-EP, buscando replicar las opiniones de un sector político. Tras la circulación de este clip, descontextualizado de la publicación original, la creadora ha sido blanco de intimidaciones y amenazas directas que iniciaron la noche del 28 de julio.
La sátira constituye una manifestación de la libertad de expresión protegida por el artículo 20 de la Constitución Política. La Corte Constitucional ha reiterado que esta garantía ampara no solo las expresiones socialmente aceptadas, sino también aquellas que resultan ofensivas, chocantes, excéntricas o contrarias a las creencias mayoritarias (T-391 de 2007). Asimismo, ha reconocido que manifestaciones como la caricatura, la ironía y la sátira hacen parte del debate democrático y gozan de especial protección constitucional, pues constituyen formas legítimas de expresar opiniones críticas (T-131 de 2026).
Desde organizaciones como la FLIP y Karisma se hace relevante resaltar que el performance artístico y satírico no representa necesariamente la postura personal, sino que se recurre a la ironía, la exageración o la parodia como un discurso narrativo o informativo. Realizar o asumir una correspondencia literal entre la representación artística y las creencias de su autora desconoce la naturaleza misma de este tipo de expresiones y restringe injustificadamente la libertad de opinión.
En este caso, la difusión descontextualizada del trabajo de Fonseca ha desembocado en una campaña de hostigamiento y amenazas que ha escalado progresivamente. Alertamos que las agresiones han trascendido el ámbito de la intimidación en línea: se está realizando la difusión de elementos de su esfera privada. Este doxing sitúa a Fonseca en un estado de vulnerabilidad mucho mayor, trasladando el riesgo del entorno digital al espacio físico. La gravedad de este acoso digital, exacerbado por la violencia de género, ha derivado en la necesidad de cerrar su cuenta de Instagram y, por ende, verse censurada.
Ante estos hechos, las organizaciones hacemos un llamado a la Fiscalía General de la Nación para que investigue de manera célere a las personas y cuentas responsables de las amenazas y la filtración de datos personales. Asimismo, pedimos a la Unidad Nacional de Protección (UNP) que active un trámite de emergencia para garantizar la protección de Fonseca, aplicando un enfoque de género que reconozca la naturaleza de estos ataques. A la Policía Nacional le solicitamos activar medidas de seguridad que velen por la integridad de María Camila y al Centro Cibernético de esta institución a brindar el apoyo técnico necesario para la preservación de evidencia digital y la mitigación de los riesgos derivados de estas agresiones.
Adicionalmente, instamos a figuras políticas y públicas a respetar el derecho constitucional a la libertad de expresión. No se puede censurar la sátira política por ser incómoda y menos recurrir a la violencia contra quien ejerce esta labor.
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