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35 años del asesinato de Julio Daniel Chaparro y Jorge Torres

35 años del asesinato de Julio Daniel Chaparro y Jorge Torres

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sábado, 25 abril 2026

35 años del asesinato de Julio Daniel Chaparro y Jorge Torres

El miércoles 24 de abril de 1991, Julio Daniel Chaparro, poeta y cronista de El Espectador, pasó por el colegio de su hijo, le entregó las onces y tomó rumbo al aeropuerto en Bogotá. Jorge Torres, fotógrafo del mismo diario, le dijo a su esposa que el viaje sería corto, y que estaría puntual el sábado para los quince años de Diana, su segunda hija. Ninguno de los dos regresó. Ese mismo día, al caer la tarde, fueron asesinados en la calle La Reina de Segovia (Antioquia) cuando retomaban el camino de vuelta al hotel.

Habían llegado a ese municipio para adelantar la reportería de una crónica que se iba a sumar al especial “Lo que la violencia se llevó”, en el que visitaban pueblos donde hubo masacres y se recogía la cotidianidad de su gente años después de la tragedia. Segovia era la quinta parada de esa serie y cuatro crónicas ya habían sido publicadas en ese diario. Pese a que la misión periodística era clara, en 2011 la Fiscalía General de la Nación consideró que el homicidio “no fue perpetrado por su condición de periodistas ni mucho menos por ser del diario El Espectador”. Ese mismo año, los familiares de Chaparro y Torres, con el apoyo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), llevaron el caso ante instancias internacionales ante la evidente falta de justicia en Colombia.

Después de 14 años de presentada la petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en 2025, se firmó un acuerdo de solución amistosa entre el Estado colombiano y los familiares de las víctimas. Esta instancia contempla medidas de reparación buscan honrar la memoria de estos periodistas y resarcir el daño ocasionado al periodismo y a la sociedad colombiana en este doble homicidio. A un año de su firma, ya se han materializado dos de las once medidas que contiene el acuerdo: el acto público de reconocimiento de responsabilidad —que fue el evento de apertura al Festival Gabo de 2025— y la creación de la “Beca honorífica Julio Daniel Chaparro Hurtado y Jorge Torres Navas: Lo que la violencia se llevó”. Este premio, que busca estimular la crónica y la fotoreportería como géneros periodísticos, se integró al portafolio de estímulos del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, y en su primera edición recibió 130 proyectos para las categorías de crónica periodística regional, fotoperiodismo y nuevos formatos de periodismo.

Otras medidas que recopilan el trabajo fotográfico de Jorge Torres y recogen la poesía de Julio Daniel Chaparro deben ser implementadas por instituciones como la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, la Fiscalía General de la Nación y el Centro Nacional de Memoria Histórica, que adelanta procesos de apropiación social de la memoria de estos periodistas y de su trabajo después de más de tres décadas de su partida.

Aunque se han dado pasos para avanzar en las respuestas, permanecen las dudas. ¿Cuáles fueron las consecuencias para el periodismo de ese doble homicidio en Segovia? ¿Cómo medir la anchura de ese silencio para la sociedad colombiana? Preguntas que pesan y respuestas que sabemos o no tendremos en su totalidad, pero que siguen latentes para estos dos periodistas y para cada una y uno de quienes han sido asesinados en Colombia por razones vinculadas a su oficio.