Elecciones 2026: la prensa entre amenazas, obstrucciones y estigmatizaciones
Entre el 1 de enero y el 15 de mayo de 2026, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) documentó 150 agresiones contra la prensa en Colombia. De ese total, 44 estuvieron relacionadas con el cubrimiento electoral, lo que representa un aumento del 175 % respecto al mismo periodo de 2022. Los hechos más frecuentes fueron amenazas (46), obstrucciones al trabajo periodístico (24), estigmatizaciones (20), acciones arbitrarias en redes sociales (16) y acoso (15). El hecho más grave del periodo fue el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda en zona rural de Briceño, Antioquia. Conozca el informe completo en este link.
Panorama general
Cerca del 36 % de las agresiones tuvo como presuntos responsables a actores institucionales o figuras públicas: funcionarios públicos (33), políticos (14) y miembros de la Fuerza Pública (7). En el 19 % de los casos se señaló a actores armados. Las agresiones se concentraron en Bogotá (33), Antioquia (28), Arauca (14) y Norte de Santander (14):
- En Antioquia, más de la mitad correspondió a obstrucciones por parte de la Policía Nacional y la Registraduría durante los comicios del 8 de marzo.
- En Arauca, el control territorial del ELN ha intensificado la autocensura entre periodistas locales.
- En Bogotá, las agresiones se concentraron en estigmatización y acoso judicial, con fuerte amplificación en redes sociales.
Bajo registro, alto silenciamiento
La ausencia de reportes en varios departamentos no equivale a menor riesgo. En San José del Guaviare, la presencia armada de estructuras disidentes de las FARC generó un consenso tácito de no cubrir fuera del casco urbano. En Barranquilla, la autocensura se ha fortalecido por el miedo a perder pauta comercial y oficial. En Cauca, la preocupación principal es la situación humanitaria: un atentado en Cajibío dejó 14 personas fallecidas y 38 heridas.
"El ELN ha agudizado su accionar en contra de la población civil en el departamento de Arauca. No solamente durante las campañas presidenciales, sino durante todas las jornadas electorales del 2026. Un periodista que va a salir sabiendo que han secuestrado en ese sector a tales personas o que se han presentado muertes violentas, ¿cómo va a cubrir con libertad?", dijo a la FLIP una periodista regional que prefirió permanecer anónima por seguridad."El ELN ha agudizado su accionar en contra de la población civil en el departamento de Arauca. No solamente durante las campañas presidenciales, sino durante todas las jornadas electorales del 2026. Un periodista que va a salir sabiendo que han secuestrado en ese sector a tales personas o que se han presentado muertes violentas, ¿cómo va a cubrir con libertad?", dijo a la FLIP una periodista regional que prefirió permanecer anónima por seguridad.
Particularidades del ciclo electoral 2026
Casi la mitad de las agresiones vinculadas al proceso electoral se cometieron a través de redes sociales. Un monitoreo de la organización Linterna Verde sobre más de 63.000 publicaciones determinó que el 7,4 % de una muestra representativa contenía agresiones explícitas contra la prensa, con la estigmatización como mecanismo dominante (82 %), concentrada en X (85 %) y Facebook (12,8 %). Este hostigamiento digital ha operado de manera sistemática, especialmente contra mujeres periodistas, con efectos concretos de autocensura y retiro de coberturas sensibles.
"Con cada censura entendemos el mensaje: nosotros no somos bienvenidos. Las entidades se han convertido en un muro de silencio. Nos niegan el acceso a las actas, nos cierran las puertas en la cara y ante nuestras preguntas, nos tratan como delincuentes", señaló Yésica Pescador, periodista de VEO Periodismo de Investigación en Mutatá, quien fue agredida por integrantes de la Fuerza Pública y la Registraduría durante la jornada del 8 de marzo.
Tres patrones de mayor preocupación
El primero es la normalización de la estigmatización como herramienta de disputa política, que erosiona la confianza ciudadana y puede habilitar formas más graves de violencia. El segundo es la expansión del hostigamiento digital como mecanismo de censura, con impacto diferenciado sobre mujeres periodistas y personas históricamente marginadas. El tercero, quizás el más preocupante, es que las obstrucciones al trabajo periodístico durante los comicios fueron protagonizadas precisamente por las instituciones encargadas de garantizar el proceso democrático.
Recomendaciones
La FLIP insta a
- La Registraduría y la Policía Nacional a revisar sus protocolos de interacción con la prensa antes del 31 de mayo, garantizando el acceso periodístico a los puestos de votación.
- A las entidades de protección —UNP, gobernaciones, alcaldías, Ministerio del Interior— les exige traducir en medidas concretas las recomendaciones de la Defensoría del Pueblo, e incorporar un enfoque de género en la atención del riesgo para periodistas.
- A las plataformas digitales, establecer canales de apelación transparentes para cuentas sancionadas y asumir responsabilidad frente al hostigamiento organizado.
- A los actores políticos y campañas, abstenerse de usar sus plataformas para estigmatizar medios o desacreditar coberturas críticas, y asumir compromisos públicos de respeto a la labor periodística.
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