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Excluir la diversidad del Museo Nacional también es censura

Excluir la diversidad del Museo Nacional también es censura

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Thursday, 22 October 2026

Excluir la diversidad del Museo Nacional también es censura

Colombia Diversa, Sentiido, El Veinte y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) rechazamos el retiro de piezas del Museo Nacional que documentan las luchas de las personas LGBTIQ+, los movimientos feministas, la violencia política y la construcción de paz. Las justificaciones públicas del Gobierno, que invocan la protección de la niñez y el rechazo a determinadas ideologías, evidencian una intervención política sobre los contenidos del museo. Exigimos restablecer el acceso a estas piezas y detener las actuaciones que subordinan la memoria del país a las convicciones de quienes gobiernan.

Desde el 15 de octubre fueron retirados de las salas “Hacer Sociedad” y “Memoria y Nación” afiches, fotografías, obras y objetos que permiten conocer procesos decisivos de nuestra historia. Entre ellos se encuentran una bandera del orgullo, publicaciones y fotografías del movimiento LGBTIQ+, referencias a los derechos reproductivos y testimonios de la violencia contra la Unión Patriótica. Su exclusión restringe el acceso público a memorias cuya incorporación al relato nacional ha requerido décadas de organización y exigencia de reconocimiento.

Presentar la memoria LGBTIQ+ como una amenaza para la niñez es una estrategia para movilizar miedo y construir discursos discriminatorios contra esta población. Una bandera, una fotografía o una publicación sobre sus luchas documentan vidas, experiencias y conquistas de derechos que forman parte de Colombia. Las autoridades deben explicar qué daño concreto pretenden evitar y con qué evidencia. La protección de niñas, niños y adolescentes exige enfrentar amenazas reales como la violencia sexual, el conflicto armado y la falta de oportunidades. Invocarla para presentar la diversidad sexual y de género como un peligro fabrica un enemigo inexistente, refuerza prejuicios y restringe su derecho a conocer una sociedad de la que también forman parte.

El retiro también afecta la libertad de expresión de quienes crean, documentan y preservan estas memorias, y el derecho de la ciudadanía a conocerlas y discutirlas. La administración de un museo público implica una responsabilidad frente al pluralismo y la mirada crítica a las fuentes sin censurarlas. Las decisiones curatoriales deben poder explicarse mediante criterios profesionales y transparentes; no pueden servir para excluir perspectivas por su distancia con el Gobierno. Cuando las autoridades deslegitiman determinadas expresiones y las retiran de exhibición, otros artistas y equipos curatoriales pueden dejar de abordar esos temas por temor a que sus obras también sean retiradas. Ese mensaje favorece la autocensura.

Exigimos al Ministerio de las Culturas y al Museo Nacional restituir las piezas retiradas, publicar el inventario completo e informar quién ordenó su retiro, con qué fundamentos y en qué condiciones se conservan. También reclamamos garantías de independencia para los equipos curatoriales y participación de las comunidades cuyas memorias han sido afectadas, para impedir que estas decisiones se repitan en otros espacios culturales.

El Museo Nacional tiene una responsabilidad con una sociedad plural, que dialoga sobre su pasado y su presente y que entiende la importancia de las múltiples miradas sobre los hechos. Ningún gobierno puede arrogarse la facultad de decidir qué personas, luchas o víctimas merecen ser recordadas. La historia de quienes han conquistado derechos y enfrentado la violencia pertenece al país, aunque incomode al poder.

Firman:

  • Colombia Diversa
  • Sentiido
  • El Veinte
  • Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP)