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Jueves, 22 January 2009 02:00

Condenados autores intelectuales de asesinato de periodista en 2003

El 21 de enero pasado la Fiscalía General de la Nación informó que el ex alcalde de Barrancabermeja (Santander) Julio César Ardila Torres y dos personas más fueron encontradas culpables por el asesinato del periodista José Emeterio Rivas, ocurrido el 6 de abril de 2003. Según el fallo, los condenados fueron los autores intelectuales del homicidio. El ex alcalde Ardila fue condenado a 28 años y 8 meses prisión y obligado a pagar una suma de 1.192 millones de pesos (unos 530 mil dólares).

El fallo fue emitido por el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga, (Santander) que encontró a Ardila responsable de los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir. El fiscal encargado del caso también halló culpables a Fabio Pajón Lizcano y Abelardo Rueda Tobón (ex funcionario de la administración de Ardila) quienes fueron condenados a 26 años y 8 meses por el delito de homicidio agravado. En la misma providencia fue absuelto Juan Pablo Ariza, también ex funcionario de la alcaldía.

El fallo estableció que los condenados ordenaron el crimen debido a las denuncias periodísticas que Rivas había hecho acerca de acciones de la alcaldía que favorecían al Bloque Central Bolívar de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Un periodista de la ciudad, que fue compañero de trabajo de Rivas, manifestó a la FLIP que la condena contra el ex alcalde no sorprendió a nadie en la ciudad: “Acá todo el mundo sabía que él (Ardila) había mandado matar a José Emeterio. Lo que nos sorprendió es que lo condenaran, pues se decía que iba a salir libre (por ineficacia de la justicia)”, comentó. El gremio periodístico en la ciudad recibió con alegría la noticia.

Antecedentes

El periodista fue hallado muerto el 7 de abril de 2003 en un paraje rural cerca a Barrancabermeja. La noche anterior había despedido a su escolta (asignado por el Programa de Protección del Gobierno) y al parecer acudió a una cita con los presuntos autores de las amenazas que venía recibiendo. El periodista fue ultimado con varios impactos de bala, al igual que un amigo que lo acompañaba.

En julio de 2003, la investigación judicial señaló al entonces alcalde como presunto autor intelectual del crimen, pero el 25 de octubre de ese año le fue revocada la medida de aseguramiento. Sin embargo, a raíz de las declaraciones que hizo a la Fiscalía el ex paramilitar Reiner Enrique Brocate, presunto desmovilizado de las autodefensas, le fue dictaminada nuevamente la orden de detención.

Según el testimonio de Brocate, el ex alcalde Ardila se reunió con el paramilitar Pablo Emilio Quintero, alias ‘Bedoya’, para planear el crimen de Rivas. En junio de 2007 ‘Bedoya’ confesó ante un juez de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía en Medellín su autoría material en el asesinato.

Lo mismo sucedió con Abelardo Rueda Tobón y Juan Pablo Ariza, ex funcionarios de la alcaldía presidida por Ardila. Fueron detenidos el 11 de julio de 2003, cuando la Fiscalía les dictó medida de aseguramiento por los mismos delitos; sin embargo, el 20 de octubre de ese año la medida les fue revocada. Posteriormente, el 12 de septiembre de 2007 de nuevo fue ordenada la detención y fueron capturados por la Policía.

El ex alcalde Ardila Torres estuvo prófugo de justicia hasta 30 de abril de 2008 cuando se entregó ante las autoridades. En esa oportunidad manifestó: "yo no hice ningún pacto con los paramilitares ni me reuní con ellos (…) Yo sería incapaz de mandar a matar a alguien".

¿Quién era José Emeterio?

José Emeterio Rivas era un locutor reconocido en la región por su trabajo en la emisora ‘Calor Estéreo’ de Barrancabermeja. El medio venía haciendo fuertes críticas en contra de la alcaldía local, entre ellas algunas acciones del alcalde Ardila que presuntamente favorecían los intereses del Bloque Central Bolívar. Tenía 44 años, estaba casado y era padre de dos hijos.

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La FLIP celebra esta decisión judicial, que constituye un pequeño pero importante avance en la lucha contra la impunidad de los crímenes contra periodistas. Así mismo, solicita a las autoridades judiciales que actúen con la misma eficacia y voluntad en las demás investigaciones judiciales. En muchas de éstas existe información suficiente para hallar a los responsables de estos hechos.