Fundación para la Libertad de Prensa - FLIP

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Friday, 03 May 2019 12:54

Ruedas creando Redes

Ruedas creando Redes, Laboratorio de Periodismo, es proyecto de investigación de la Fundación para la Libertad de Prensa que inició en febrero del 2019. Esta "escuela itinerante" viajará durante los próximos dos años por 10 municipios de Colombia, cinco en el departamento de Cesar y cinco en Tolima. Se convertirá en el principal centro de discusión y capacitación para la producción de información local.

El Laboratorio de Periodismo ofrecerá un Diplomado en gestión de las herramientas y rutinas para la producción de agendas noticiosas locales, un programa pedagógico-productivo de iniciación y fortalecimiento en las destrezas y rutinas auto-suficientes para la investigación, la narración y la publicación de contenidos periodísticos de valor comunitario en formatos tradicionales y digitales.

Además, será un espacio que reúna diferentes actividades culturales como cine foros, conversatorios, presentaciones artísticas y todo tipo de iniciativas que contribuyan al propósito de reconstruir redes de comunicación local dentro de comunidades que viven en las zonas en silencio o desiertos de información en Colombia.

Published in Noticias

El libro Periodismo Roto es el testimonio impreso del proyecto ‘Cartografías de la Información’: un diagnóstico sobre el ecosistema de los medios en los municipios de Colombia.

El Centro de Estudios de la FLIP analizó y comparó centenares de bases de datos, de entidades nacionales y locales; entrevistó a más de 2100 representantes de los medios y a miles de líderes y autoridades locales; y visitó 120 municipios. Se recogió información de todos los medios del país, con excepción de Bogotá, Cali, Medellín y el área metropolitana del Valle de Aburrá.

La realidad que arroja esta investigación es alarmante. Es la descripción de un mapa, hasta ahora invisible, sobre el costo y las dificultades para hacer periodismo local en el país. Este viaje por las grietas del periodismo plantea un desafío de grandes dimensiones. En 666 municipios, donde viven más de diez millones de personas y representa el 60% del país, los habitantes no tienen acceso a contenido local. Por un lado hay municipios que no cuentan con medios de comunicación y por el otro hay municipios en los que aunque existen medios estos no producen contenido local.

En la otra mitad del país, la situación no resulta mucho más alentadora. Los lugares donde existe un universo suficiente de medios de comunicación equivale al 15% del país, es decir, 151 municipios. En 292, solo existe un medio de comunicación que tenga información local y que cubra todo el municipio.

Más allá de estas cifras, existen otros problemas estructurales que contaminan este precario ecosistema mediático y que se desarrollan en detalle en este libro: el contraste entre las fortalecidas radios militares y las frágiles emisoras comunitarias; las precarias condiciones laborales de los reporteros; la limitación en la conectividad.

Resulta prioritario evaluar la amenaza de los desiertos de los medios de comunicación, y crear conciencia sobre el papel que cada una de estas partes interesadas puede desempeñar para abordar los desafíos que enfrentan las noticias locales y la democracia. Las acciones conjuntas son el camino más indicado para hacer frente al silencio, a respaldar el desarrollo de medios locales de calidad y decir en voz alta que sin ellos la democracia queda sorda y ciega y que eso nos empobrece como sociedad.

Aquí puede ver la presentación con los principales hallazgos de la investigación.

En este enlace puede ver los principales resultados en inglés.

Si usted desea adquirir el libro Periodismo Roto, puede llamar al 340 6943 en Bogotá o escribir al correo electrónico This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it..

En este enlace puede navegar por el proyecto Cartografías de la Información.

Published in Informes Temáticos

En 2018 la violencia contra la prensa recrudeció. Desde que la FLIP lleva un registro amplio de los ataques a la prensa, nunca se había llegado a un número tan alto de agresiones contra periodistas. El fenómeno de violencia ha cambiado y aunque cada vez es menos letal, los  ataques van en aumento, este año fueron 477, incluidos tres asesinatos.

Los agresores y las formas de censura son cada vez más diversas: actores ilegales que amenazan, secuestran y asesinan; funcionarios que obstruyen, estigmatizan y usan el aparato judicial para censurar; una fuerza pública que agrede y detiene ilegalmente, particulares que usan las redes sociales para acosar y amenazar; y un Estado que desprotege, no investiga y no garantiza justicia.

El secuestro y posterior asesinato del equipo periodístico del diario ecuatoriano El Comercio a manos del Frente Óliver Sinisterra enlutó al periodismo latinoamericano. Además, dejó en evidencia la indolencia de los Estados colombiano y ecuatoriano frente a un crimen atroz. A pesar de los avances de la Fiscalía colombiana en la captura de algunos implicados, los Estados no han aportado verdad y se han enfocado en evadir responsabilidades.

Las 200 amenazas contra periodistas en el 2018 encendieron las alarmas de la FLIP, de las autoridades nacionales y de embajadas y organizaciones internacionales que se manifestaron públicamente. En regiones como el Catatumbo, Tolima o Putumayo las amenazas incrementaron ostensiblemente y la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente.  

El programa de protección a periodistas del gobierno ha contribuído a la reducción de asesinatos, sin embargo, muestra sus limitaciones a la hora de implementar esquemas efectivos, preventivos y que tengan en cuenta medidas diferenciales.  El Ministerio del Interior comenzó a implementar su Programa de Acción Oportuna y será el 2019 el año para evaluar los primeros resultados.

AQUÍ PUEDE NAVEGAR POR EL INFORME "PRENSA ACORRALADA: UN JUEGO DE VIOLENTOS Y PODEROSOS"

El 2018 demostró que los funcionarios públicos y los líderes políticos no se han interesado en garantizar un desarrollo del trabajo periodístico. Incluso, hay casos en los que algunos parecen considerar que la prensa es su enemigo, en lugar de un pilar fundamental de la democracia. El discurso público de líderes de filiación política diversa y autoridades en ejercicio han consolidado un clima de permisividad y justificación a los ataques contra la prensa.

En el 2018 se presentaron ocho proyectos de ley que pueden ser restrictivos al derecho a la libertad de expresión: controlar el uso de las redes sociales, revivir la tarjeta profesional, censurar contenido legítimo acusándolo de “íntimo”, bloquear contenidos en internet; establecen más riesgos para un ejercicio del periodismo libre. A esta lista se debe sumar la promoción del proyecto de ley TIC que otorga un poder excesivo al gobierno para que, directa o indirectamente, decida sobre el otorgamiento y la renovación de licencias de televisión y radio y castigue a sus operadores.

Por otro lado, es importante destacar algunos avances en asuntos de justicia. Se impuso la condena más alta en delitos contra la libertad de expresión en Colombia y se adoptaron decisiones trascendentales en casos que llevaban más de diez años sin resolverse. Sin embargo, estos avances contrastan con los niveles de impunidad que se mantienen.

La Fiscalía designó a un fiscal especializado para investigar las amenazas en Bogotá y ordenó el apoyo a fiscales seccionales para la investigación de algunas amenazas en otras partes del país. Además, implementó una línea telefónica única para la atención de amenazas. Como consecuencia de estos avances, varias personas han sido vinculadas a las investigaciones de la Fiscalía como posibles autores de estos delitos

Sin embargo, algunos de los casos más representativos en cuanto a violencia contra periodistas han sido objeto de dilaciones y retrocesos que obstaculizan seriamente la obtención de justicia. Incluso, se ha dejado en libertad a implicados en crímenes como tortura psicológica y secuestro a periodistas.

Por otra parte, algunas entidades públicas y funcionarios de elección popular han utilizado la pauta oficial para influir directamente en los contenidos de los medios de comunicación. La discreción en la asignación, la injerencia en las líneas editoriales y el autobombo son algunos patrones en el uso de la pauta oficial.

Esta realidad se presenta de cara al aniversario 20 de la muerte de Jaime Garzón. Este año representa grandes retos para que la memoria de Garzón se vea reflejada en una ciudadanía con más herramientas para debatir sobre asuntos de interés público.

En Colombia la mitad de los municipios no tienen medios de comunicación que publiquen informativos locales, lugares donde viven más de nueve millones de personas. Bajo este panorama, las autoridades, la ciudadanía, los medios de comunicación y la sociedad civil tenemos un reto muy grande no solo para enfrentar la violencia y la censura que se vive actualmente en el país, sino también para impulsar proyectos periodísticos en esa parte del país que vive en desiertos de información.

Aquí puede descargar el informe en PDF.

 

 

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