Print this page
Thursday, 18 June 2020 10:38

Reporteros gráficos que fueron detenidos en Medellín denuncian abusos policiales y violación al debido proceso

  •  Tres periodistas gráficos fueron detenidos por más de 24 horas.

  • Los tres se identificaron como prensa antes de ser agredidos e intimidados.
  • La FLIP hace un llamado a la Procuraduría para que investigue a los uniformados y demás funcionarios que participaron en la violación al debido proceso.

 

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) expresa su preocupación por las situaciones de violencia contra la prensa que se presentaron durante la detención de los reporteros gráficos que cubrían las manifestaciones en Medellín el pasado lunes 15 de junio. La FLIP le solicita a las autoridades que investiguen los hechos para sancionar a los funcionarios responsables de estas situaciones. 

El pasado 16 de junio los periodistas Harrison Agudelo, Juan Carlos Londoño y Juan Pablo Herrera fueron dejados en libertad después de estar detenidos por más de 24 horas sin que se definiera su situación jurídica. La FLIP se contactó con ellos y relataron los abusos policiales de los que fueron víctimas mientras cubrían las manifestaciones y durante el tiempo de reclusión en la Fiscalía General de la Nación.

Agudelo comenta que mientras registraba los operativos de la fuerza pública durante la manifestación, un carabinero se le acercó y lo golpeó con el bastón de mando. A pesar de que el reportero se identificó como prensa el policía reaccionó de manera agresiva, lo intimidó e insultó. Agudelo comenta que decidió salir de ese lugar y más adelante se encontró con varios policías motorizados que lo detuvieron a él y a un manifestante. Además, afirma que estaba debidamente identificado y aun así la policía continuó con la persecución hasta capturarlo.

Por su parte, Juan Carlos Londoño asegura que también fue abordado por un grupo de policías en moto y un carabinero. Según su testimonio, en ese momento tomó su cámara y su carné, levantó la mano y se identificó como prensa. Sin embargo, los policías actuaron violentamente halándole el pelo y lanzándolo al suelo hasta llevarlo a un vehículo en el que después lo trasladaron en compañía de los demás manifestantes detenidos.

Los relatos de los reporteros gráficos coinciden en que certificaron su calidad de periodistas mostrando sus equipos y sus credenciales de prensa al momento de recibir las agresiones. Sin embargo, esto no fue suficiente para evitar los ataques por parte de los uniformados.

En conversación con los reporteros, la FLIP tuvo conocimiento de que durante la detención se presentaron malos tratos, físicos y psicológicos, y no hubo acciones preventivas ni medidas de bioseguridad para mitigar los riesgos de la emergencia sanitaria durante la detención. Igualmente, manifestaron inconformidad por las amenazas provenientes de algunos miembros de la Policía. 

Los reporteros gráficos estuvieron detenidos durante más de 24 horas en las que se les violaron sus derechos al debido proceso. Además de que los mantuvieron incomunicados durante el tiempo de detención sin que hubiese de por medio un proceso judicial, los periodistas no tuvieron acceso a una legítima defensa.  

La FLIP rechaza esta situación de violencia contra la prensa y contra el debido proceso de los reporteros que fueron detenidos ilegalmente. También, reitera la solicitud a la Policía Nacional para que inicie la investigación disciplinaria sobre estos hechos con el fin de sancionar a los uniformados responsables de estas actuaciones violentas.

La FLIP les recuerda a los miembros de la Policía Nacional su deber de cumplimiento del Código de Policía, que establece que cualquier ciudadano puede registrar los procedimientos policivos sin ningún tipo de restricción. En ese sentido, es importante que la Policía garantice la labor periodística en estos escenarios y conciba la presencia de las cámaras como una garantía de transparencia sobre sus operativos y no como un obstáculo para adelantar sus labores.

Por otro lado, la Fundación le hace un llamado a la Procuraduría General de la Nación para que investigue a los responsables de la detención arbitraria y a quienes participaron en la violación al debido proceso de los periodistas agredidos.