Fundación para la Libertad de Prensa - FLIP

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Friday, 28 March 2014 18:07

En el 2014 la Policía sigue siendo el principal agresor contra la prensa

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) rechaza dos agresiones que se presentaron en los últimos días por parte de agentes de la Policía contra los periodistas Manuel Sánchez, en la ciudad de Cali, y contra el fotógrafo Francisco Alvarado, en el municipio de Chía, Cundinamarca.

Durante el 2013 la FLIP alertó, de manera reiterada, que los agentes de la Policía se habían convertido en los principales agresores de la prensa. De los 123 ataques que registró la FLIP, 28 fueron cometidos por esta fuerza, es decir el 23%. Por encima de las bandas criminales o de los grupos guerrilleros. Sin embargo, las alarmas encendidas no encontraron ningún eco que permitiera tomar los correctivos necesarios. 

En los tres primeros meses de 2014, la FLIP ha registrado 57 agresiones contra la prensa. De estas, 13 fueron cometidas por miembros de la Fuerza Pública, es decir, el mismo 23%. De nuevo, por encima de grupos guerrilleros y bandas criminales.

Los últimos dos casos registrados por la FLIP resultan sumamente preocupantes, pues no solo significaron la obstrucción al trabajo periodístico, sino que terminaron con detenciones ilegales, ultrajes a los periodistas y en uno de los casos también fue eliminado el material periodístico.

El 19 de marzo, durante las protestas de transportadores que se realizaron en Cali, Valle del Cauca, el periodista Manuel Sánchez, del canal de televisión local ‘C’, registraba la captura de uno de los manifestantes por parte de agentes de la Policía. Al camarógrafo le resultó significativo que los hombres vistieran el chaleco al revés, impidiendo su identificación.

Al notar la presencia del periodista, los policías le quitaron la cámara fotográfica en la que estaba registrando los hechos y procedieron a detenerlo, esto a pesar de que se identificó como miembro de la prensa. Posteriormente el comunicador fue remitido a la estación de ‘La Flora’, a cargo del Mayor Gustavo Moreno.

Sánchez le relató a la FLIP que mientras estuvo bajo la custodia de los uniformados, fue golpeado de manera repetida, lo que le provocó lesiones, tal y como lo corrobora el informe de medicina legal, y una incapacidad de 10 días.

Además de esto, Sánchez fue posteriormente llevado a la URI, en donde fue judicializado y retenido por varias horas argumentado que éste estaba participando activamente en los daños que hicieron los manifestantes.

Las imágenes que Sánchez tenía en su cámara fueron borradas.

Por otra parte, el 22 de marzo, en el municipio de Chía, Cundinamarca, Francisco Alvarado, quien trabaja como fotógrafo del periódico mensual ‘La Calle’, fue agredido y detenido por policías, también de manera ilegal. Alvarado estaba tomando fotos de un arresto que realizaba un grupo de ocho agentes contra un ciudadano que al parecer se encontraba alterando el orden público.

Según el testimonio del periodista, cuando los policías se dieron cuenta de que él estaba tomando fotos empezaron a insultarlo y después lo trasladaron a la estación ‘El Curubito’, donde lo retuvieron una hora, “sometido a todo tipo de insultos proferidos por los agentes que portaban los chalecos: 102178, 191296, 104969 y 94157”.

Posterior a este hecho, según su propio relato, el periodista se dirigió a la Personería Municipal donde le negaron atención alegando que ellos no tenían la facultad para juzgar la actuación de la Policía.

La FLIP se puso en contacto con las autoridades locales de estas dos ciudades, quienes confirmaron los hechos y escuchó que los argumentos utilizados para justificar las detenciones son que los periodistas “no colaboraban con la autoridades y alteraban el orden público”.

La FLIP recuerda a las autoridades que la presencia de la prensa en este tipo de escenarios no solo es legal sino necesaria. Esto porque los periodistas se convierten en testigo de los hechos y es el principal garante de la correcta actuación de la Fuerza Pública.

La FLIP exige a los máximos responsables de la Policía Nacional que actúen con la debida diligencia y celeridad en el esclarecimiento de los hechos y en la sanción de los responsables. Y solicita que las agresiones contra los periodistas y comunicadores sean condenados de manera enérgica.