Fundación para la Libertad de Prensa - FLIP

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Friday, 11 September 2020 09:06

Siete años de dolor: Edison Molina

El periodista Edison Molina trabajaba en la emisora Puerto Berrío Estéreo, donde asesoraba a la comunidad de Puerto Berrío, Antioquia en temas legales, pues también ejercía el derecho. Edison hacía fuertes denuncias contra la corrupción y lideraba la oposición al alcalde de hace siete años, Robinson Baena.

El 11 de septiembre del 2013, Edison fue asesinado en el mismo municipio. Hoy, queremos explicarles lo que ha pasado con su caso, pero sobre todo, recordarlo y honrar su trabajo.

El periodista, el abogado, el cocinero

Edison Molina dirigía el programa “Consultorio jurídico” de la emisora comunitaria de Puerto Berrío. Sus conocimientos en leyes fueron su principal herramienta para asesorar a la ciudadanía en asuntos jurídicos. Luz Marina de la Pava, su esposa, recuerda que Edison era una persona muy servicial: “le gustaba mucho enseñarle a la gente. No era egoísta con su conocimiento. Era muy luchador por los derechos fundamentales de las personas. A él le dolía mucho que la gente a veces no pudiera acceder a esas cosas tan básicas”.

Edison incentivó la defensa de los derechos de los ciudadanos. Con su trabajo ayudó a que las personas conocieran y accedieran a algunos instrumentos como la tutela. Luz Marina agrega que Edison también fomentaba el deporte entre los jóvenes del municipio.

Para Luz Marina es imposible separar al periodista del abogado y del esposo. Para ella él era tan buen comunicador como cocinero: “a Edison le encantaba cocinar”, dice, “ cocinaba delicioso y le gustaban mucho los asados”. La conexión que tenían los dos esposos era especial: “parecía que adivinaba lo que uno pensaba, lo que uno quería. Me hacía reír mucho por eso porque decía ‘¿es que usted cree que yo no sé lo que usted piensa? Yo sé lo que usted piensa’”, comenta Luz Marina con la voz entrecortada.

Edison trabajó por su comunidad. Su esposa y su amigo Leonardo Ortega lo recuerdan como una persona que siempre estuvo dispuesta a ser la voz que se levanta contra las injusticias.

Obstáculos en la búsqueda de justicia

Después de siete años, el homicidio contra Molina sigue en total impunidad. Su esposa ha participado activamente en la búsqueda de justicia, pero el dolor y la impotencia siguen siendo las palabras que mejor describen lo que siente. Sin embargo, afirma que no pierde la esperanza y que, aunque tienen incertidumbre, conserva la fe puesta en Dios. 

“Es que yo ya llevo siete años tirando de este carro y la verdad es que uno se siente a veces como cansado y agotado”, esto les dice Luz Marina a sus amigos con frecuencia y nos lo repite a nosotros. A pesar de los años de impunidad, ella no desfallece en la búsqueda de justicia.

Desde la FLIP, como representantes de las víctimas, hemos identificado algunos errores en la investigación, que han contribuido a que las investigaciones no progresen. Al comienzo, no se garantizó la independencia del fiscal a cargo, además, la investigación no se orientó a establecer que el homicidio tenía relación con la labor periodística. Por petición de la familia y de la FLIP, se trasladó la investigación a la Unidad Nacional de Fiscalías de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario y se reconoció la labor periodística que desempeñaba Edison. 

Además, no hubo una recolección oportuna de las pruebas. Por ejemplo, hasta el año pasado se solicitó la sábana de llamadas de un número telefónico. La empresa operadora no pudo entregar este material ya que están obligados a guardar esta información por sólo cinco años. También, se han evidenciado prolongados periodos de inactividad en el proceso. Por ejemplo, de agosto a diciembre de 2019, la Fiscalía no adelantó actividades de investigación.

El Estado es responsable

En julio de 2018, el Juzgado Diecisiete Administrativo Oral del Circuito de Medellín declaró responsable a la Nación por el asesinato de Edison. Se logró demostrar que el Estado falló en su obligación de proteger la vida e integridad de Edison Molina. En la decisión se reconoció que él ejercía como periodista y que, como consecuencia de su labor y de su rol como líder de oposición, fue objeto de amenazas que no fueron atendidas oportunamente por el Estado. En ese sentido, las amenazas y el homicidio de Edison constituyen una grave violación a los derechos humanos.  

El juez declaró responsable a la Policía Nacional por no atender la solicitud de protección y a la Fiscalía General de la Nación porque a pesar de que pidió medidas preventivas a la Policía, desconoció el deber constitucional y legal de brindar protección a la víctima, teniendo en cuentas las amenazas que había recibido.

Aunque el caso de Edison en este momento se encuentra en completa impunidad, desde la FLIP queremos recordar la invaluable labor que ejerció como periodista. Hacemos un llamado para que su caso no quede en el olvido. Es deber de la Fiscalía investigar con celeridad para dar con los responsables y que sean llevados ante la justicia. 

#EnLaFLIPNoOlvidamos #NoMásImpunidad

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Thursday, 10 September 2020 15:34

Cinco años sin Flor Alba Núñez

Hoy se cumplen cinco años del homicidio de Flor Alba Núñez, periodista de Pitalito, Huila. 

Flor trabajaba en la emisora comunitaria La Preferida y en el noticiero TV Noticias del canal 6. Su ausencia y el vacío que dejó entre su familia, comunidad y compañeros de trabajo es irreparable.

Luego de 5 años se han judicializado a dos autores materiales. Uno de ellos asesinó a una zootecnista en 2013. La justicia aún no se ha pronunciado sobre los autores intelectuales del asesinato.

En la FLIP no olvidamos el asesinato de Flor y hacemos un llamado a que las investigaciones sobre los determinadores del homicidio sigan avanzando hasta encontrar a los responsables. Gracias por recordar con nosotros.

 

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Hoy recordamos a Javier Darío Arroyave, periodista de Cartago, Valle del Cauca, asesinado hace 13 años. 

Javier Darío era director de la emisora Ondas del Valle, corresponsal para El Tiempo y asesor de prensa de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca. 

Han pasado 13 años y el crimen contra Javier Darío sigue en completa impunidad, pero su memoria sigue viva entre sus familiares y colegas.

#EnLaFLIPNoOlvidamos

 

 

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¿Quién era el comunicador indígena asesinado la semana pasada en el norte del Cauca? ¿Qué hacía en medio de las confrontaciones entre las fuerzas armadas y comunidades indígenas? ¿Para qué medio de comunicación trabajaba y sobre qué informaba?

Se escuchan disparos seguidos de un jadeo. Se ve el pasto. La imagen se mueve y en un plano inclinado hacia arriba, aparecen dos personas tapándose la boca. Al fondo un grupo de militares avanza. En la siguiente escena se ve un paisaje verde y marrón. Es un día opaco, las plantas están secas y los árboles no son muy altos. De  nuevo los disparos, la imagen se tambalea bruscamente, se precipita y ahora solo se ve el suelo. “Me dieron, me dieron”, se oye un grito ahogado, sin fuerzas y tras varios movimientos, la imagen solo proyecta un cielo que da vueltas.

Quien grababa era el comunicador Abelardo Liz, y ese fue su último cubrimiento periodístico.

Liz trabajaba en la emisora Nación Nasa Estéreo ubicada en el municipio de Corinto, en el norte del Cauca, era el menor de seis hijos y el pasado 7 de agosto celebró su cumpleaños número 34. Murió seis días después, mientras registraba una confrontación entre la fuerza pública y las comunidades indígenas del proceso de ‘liberación de la madre tierra’ en la finca Quebrada Seca en el municipio de Corinto. Recibió tres impactos de bala que fueron disparados desde la zona donde se encontraba el Ejército Nacional. Con Abelardo, la cifra de periodistas asesinados en Colombia, desde 1938, asciende a 161.

La primera noticia

Liz se empezó a formar como periodista en el 2014 en la escuela de comunicaciones promovida por la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) y un año después, cuando se creó Nación Nasa Estéreo se vinculó a la emisora. Al principio, solo apoyaba las emisiones de los fines de semana, pero dado su compromiso y liderazgo pronto se convirtió en periodista de planta.

Desde que empezó el 2020, Abelardo se unió al grupo de cuatro comunicadores de tiempo completo con los que contaba Nación Nasa. Participaba en el programa El Sabor de la Tarde, un espacio musical con una franja de entrevistas. Además realizaba notas y hacía registro audiovisual para medios comunicativos de la comunidad de Corinto. El rol de Abelardo en el equipo de comunicaciones era fundamental: se encargaba de entrevistar a la gente, particularmente a los jóvenes, para visibilizar todo lo que pasaba y se preocupaba por los temas económicos y ambientales.

Natalia Salazar, una de las compañeras de Abelardo en la emisora lo describe como una persona muy respetuosa que siempre estuvo muy comprometida con su trabajo y que tenía una fuerte vocación por todo lo que se hacía desde el Tejido de Comunicaciones de los Pueblos Indígenas.

“La pérdida de Abelardo le deja un gran vacío en nuestro equipo. Abelardo no solo era nuestro compañero, era nuestro amigo y hacía parte de esta familia de comunicación. Es una persona irremplazable”, manifiesta Natalia. 

Para Juan Dagua, comunicador de la emisora Radio Payumat, Abelardo era un joven con mucha inquietud sobre lo que pasaba a su alrededor, que deseaba aprender para compartir sus conocimientos con la comunidad y por eso se sumó a la escuela de comunicaciones hace seis años.

Por su parte, Gerald Bermúdez, quien conoció a Abelardo en 2014 en unos talleres de comunicación que Bermúdez impartió, afirma que Liz “era una persona muy comprometida, con una vocación de servicio increíble y muy entregado a su trabajo”.

 

En el lugar de los hechos

Desde hace cinco años varias comunidades indígenas del Cauca se han unido para desarrollar un proceso llamado la liberación de la madre tierra. Con frecuencia se organizan mingas para ocupar terrenos que han sido sembrados en caña de azúcar. A punta de machete tumban toda la caña y a cambio siembran comida: maíz, plátano, yuca, fríjol… El argumento es histórico: “estas tierras han sido de nuestros abuelos ancestralmente, fueron arrebatadas con violencia hace unos 80 años, y desde hace más de 30 solo hay caña. En las mingas de liberación las familias bajan, cortan caña, siembran alimento, levantan sus cambuches y crían animales. Recuperan la tierra y la liberan del monocultivo”. Así lo explica Dora Muñoz, coordinadora de Tejido de Comunicaciones del Cabildo de Corinto.

En Corinto hay siete puntos de liberación distribuidos en cuatro haciendas: Granadita, García Riva, Miraflores y Caucanita. Pertenecen a los ingenios azucareros de Incauca, Manuelita y Mayagüés. Desde la perspectiva de estas empresas y de las autoridades estatales, los procesos de liberación son una invasión a la propiedad privada. Por eso se producen los desalojos. El ESMAD, la Policía y el Ejército apoyan las acciones de las empresas de seguridad privada de los ingenios y entran a los terrenos con maquinaria a arrasar los cultivos, a decomisar los animales, a tumbar los cambuches y a forzar a la gente a abandonar el área. Los días 12 y 13 de agosto de 2020 estaban precisamente en medio de un desalojo forzado con presencia militar en un punto de liberación conocido como la finca Quebrada Seca en Corinto. 

Los líderes indígenas se han reunido varias veces con los voceros de los ingenios azucareros para conciliar la tenencia de la tierra, pero no han llegado a ningún acuerdo satisfactorio, entonces las comunidades se han mantenido firmes: “resistiremos y continuaremos liberando la tierra del monocultivo”, dice Dora. Mientras tanto, las autoridades estatales también han reforzado su posición: acuden a las armas para diseminar a la población.

No era la primera vez que Abelardo debía cubrir una minga de liberación o un desalojo forzado. El proceso de liberación de la madre tierra es complejo e involucra luchas indígenas históricas por la tierra que hoy está en manos de empresas agroindustriales. La presencia de un periodista indígena en momentos como los que se vivieron la semana pasada en Corinto es más que obvia.

“Abelardo estaba registrando estos hechos para contarlos en la emisora y en la página web. Estuvo el día 12 registrando el desalojo y hablando con la comunidad. Y el día 13 estaba haciendo lo mismo. Él no tenía ni una piedra en la mano, solo tenía su cámara”, comenta Dora, quien también trabajaba con Abelardo en la emisora Nación Nasa Estéreo.

La Asociación de Cabildos Indígenas del Cauca ha sido enfática en sostener que el día 13, cuando la fuerza pública empezó a disparar contra la comunidad, no había presencia de ningún grupo armado disidente de las FARC, como lo aseguró el Ejército en sus comunicados públicos.

Abelardo recibió los impactos de las balas mientras grababa las confrontaciones entre la fuerza pública y las comunidades. Cayó al suelo con su cámara aún encendida en la mano. El video que grabó está publicado en el canal de YouTube de Nación Nasa. Fue su último trabajo periodístico.

 

“Reportamos desde Nación Nasa Estéreo en el norte del Cauca”

En 2002 la comunidad del Cabildo de Corinto decidió crear su propia emisora comunitaria: Nación Nasa Estéreo. Esta hace parte de Radio Payumat, una red que recoge a las demás emisoras indígenas que hay en el norte del departamento y que se enlazan en una sola frecuencia a través del Consejo Regional Indígena del Cauca y la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca. 

Cuando se creó la emisora de Corinto, otros cabildos ya tenían sus propias estaciones radiales, como Toribío y Jambaló. Juan Dagua es comunicador de Radio Payumat y afirma que hoy esta radio llega al 80% del territorio. Alrededor de 30 mil personas se informan por este medio.

Las escuelas de formación donde Abelardo empezó a perfilarse como reportero fueron espacios creados por la misma comunidad para que quienes estuvieran interesados empezaran a prepararse para trabajar como comunicadores. Después de estos talleres se creó Nación Nasa Estéreo. Juan cuenta que las escuelas de formación se dieron para que los jóvenes retomaran prácticas y saberes que se estaban perdiendo con los años. 

Uno de los objetivos de la emisora es tratar temas propios del cabildo que son prácticos y útiles para las personas: informan desde sitios y temas sagrados, hasta asuntos políticos y de activismo como las mingas de liberación. Nación Nasa Estéreo, además de emitir contenido por la emisora, también difunde material en su página web y a través de su canal de Youtube. Hasta la semana pasada, el equipo periodístico estaba conformado por cinco comunicadores.

Este es el reporte periodístico que entregó Nación Nasa Estéreo después del asesinato de su periodista: 

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La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) condena y lamenta el asesinato de Abelardo Liz, reportero de la emisora indígena Nación Nasa en el municipio de Corinto, quien se encontraba cubriendo una manifestación de los pueblos indígenas en el norte del Cauca. La FLIP le solicita a las autoridades que investiguen a los responsables de estos hechos con el fin de emitir las sanciones correspondientes.  

El 13 de agosto, el comunicador indígena recibió impactos de bala en el pecho y en el abdomen mientras cubría el proceso de ‘liberación de la madre tierra’ que adelantan los pueblos indígenas en la vereda El Barranco del municipio de Corinto, en el norte del Cauca. El ataque se presentó en medio del operativo que adelantaba el Ejército Nacional para desalojar a las comunidades indígenas de las haciendas Granadita y Gracia Arriba. Dos personas más de la comunidad resultaron heridas. 

Reporteros que hacen parte del Tejido de Comunicaciones para la Verdad y la Vida de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), quienes también se encontraban cubriendo la manifestación pública, le manifestaron a la FLIP que los disparos provenían del sector en el que se encontraban los miembros del Ejército Nacional. Adicionalmente, los comunicadores denunciaron que integrantes de la institución obstaculizaron el paso de la camioneta en donde los miembros de la misma comunidad indigena intentaron trasladar a las tres personas heridas. Según le informaron a la FLIP, el comunicador falleció mientras era trasladado al hospital de Corinto.

La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca ha denunciado en un comunicado que desde el 12 de agosto han sido víctimas de ataques a su vida y su integridad por parte de agentes del ESMAD, del cuerpo de carabineros de la Policía y del Ejército.

La Fundación para la Libertad de Prensa rechaza el comunicado de prensa del Ejército Nacional emitido este 13 de agosto en el que se desconocen las afectaciones a la sociedad civil en medio del operativo y no se esclarecen las causas del fallecimiento de Abelardo Liz. En ese sentido, la FLIP expresa su preocupación por los señalamientos que hace el Ejército en contra de las comunidades indígenas, a quienes responsabiliza de presuntos ataques a la fuerza pública para justificar sus acciones militares desproporcionadas que, en este caso, comprometieron la vida de tres personas, incluyendo la de Abelardo Liz. 

La FLIP le exige al Ejército Nacional que investigue con celeridad estos hechos para esclarecer las circunstancias de la muerte del comunicador indígena y se determine la responsabilidad que tuvieron los uniformados a cargo del operativo en estos hechos. La Fundación le solicita a la institución que se impartan instrucciones precisas sobre el cumplimiento de su deber como garantes de la libertad de prensa en este tipo de escenarios donde la presencia de equipos periodísticos es una garantía de transparencia alrededor de los operativos militares.

La Fundación para la Libertad de Prensa le hace un llamado a la Procuraduría General de la Nación para que inicie una investigación disciplinaria sobre los procedimientos adelantados por parte de miembros de la fuerza pública en estos operativos y haga seguimiento a las investigaciones que se desarrollan al interior del Ejército Nacional. La FLIP también le solicita a la Defensoría del Pueblo que investigue las denuncias de la comunidad con el fin de adelantar las acciones pertinentes para garantizar el respeto por los derechos humanos de quienes participan en las acciones de protesta y quienes hacen cubrimiento informativo sobre estos hechos. 

Finalmente, la FLIP lamenta con profundidad estos hechos y le envía un mensaje de solidaridad a la familia de Abelardo Liz y a toda la comunidad indígena del Cauca. 



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Wednesday, 12 August 2020 17:51

21 años sin Jaime Garzón

Hoy se cumplen 21 años del asesinato del periodista y humorista Jaime Garzón. En la FLIP lo recordamos siempre, pero hoy especialmente queremos volver sobre los hitos relevantes de este caso, los momentos más importantes en la búsqueda de justicia.

El 13 de agosto de 1999 Jaime Garzón fue asesinado por sicarios en Bogotá cuando se dirigía a la emisora Radionet. Garzón llevaba meses denunciando que estaba siendo amenazado y su temor se hizo realidad. Su asesinato silenció a una voz que por medio del humor hacía fuertes críticas políticas. Su labor periodística es invaluable.

En la investigación de la Fiscalía se han vinculado a distintos actores como el jefe paramilitar Carlos Castaño; el exdirector del extinto DAS, Miguel Narvaez; y el coronel  retirado, Jorge Plazas Acevedo. Sin embargo, después de 21 años aún no se ha condenado a toda la cadena criminal que participó del homicidio. 

En la siguiente línea de tiempo podrán conocer algunos de los momentos más relevantes en la investigación del caso Jaime Garzón. 

Por otro lado, para evocar la memoria del periodista, invitamos a tres ilustradores a que nos compartieran con sus trazos cómo recuerdan a Jaime Garzón. Las ilustraciones de María José Guzmán de Manizales, Raúl Orozco (Raeioul) de Medellín y Rowena Neme (Nemero) de Bogotá acompañan algunos de los hitos de esta línea de tiempo. 

Desde la FLIP queremos que ustedes también se unan a esta iniciativa y nos compartan por redes sociales cómo es el Jaime Garzón que recuerdan. Pueden hacerlo a través de una ilustración, un texto o un video. No olviden etiquetarnos  y compartir su recuerdo con el #21AñosSinGarzón. Queremos seguir reconstruyendo la memoria colectiva de Jaime Garzón Forero y queremos que ustedes nos acompañen a no olvidar.

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El pasado martes 4 de agosto el Juzgado Primero Penal Municipal de Tumaco le concedió la libertad por vencimiento de términos a Gustavo Angulo Arboleda, alias Cherry. Angulo Arboleda se encontraba con medida de aseguramiento por el juicio que se adelanta por los delitos de secuestro extorsivo agravado y concierto para delinquir, en el caso del secuestro y homicidio de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, equipo periodístico del diario El Comercio. Los crímenes ocurrieron en marzo y abril de 2018 en la frontera entre Colombia y Ecuador. 

Javier, Paúl y Efraín desarrollaban labores periodísticas sobre la compleja situación de orden público en la zona fronteriza, caracterizada por la ausencia de institucionalidad por parte de los dos Estados. Dos años después, la frontera continúa siendo una zona silenciada para el periodismo y el esclarecimiento del crimen del equipo periodístico de El Comercio parece lejano. 

En el caso de Angulo Arboleda, la administración de justicia ha actuado con lentitud, presentado retrasos excesivos en la programación de las audiencias. Esto deja ver que pese a la gravedad de los hechos, superar el estado de impunidad no es una de las prioridades del Estado colombiano. (Al final de este comunicado pueden consultar una línea de tiempo con las fechas del proceso contra Angulo Arboleda.)

Resulta pertinente recordar que en junio de este año también quedó en libertad Gustavo Alonso Ospina Hernández, alias Barbas, quien no se ha presentado a las audiencias que se continúan adelantando en su contra. 

En 2018, el Estado anunciaba a las familias y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se haría todo lo posible para que los responsables fueran sometidos a la justicia, pareciera que ese compromiso se hubiese borrado con el paso del tiempo. 

Para Ricardo Rivas, hermano de Paúl Rivas, el acceso a la justicia ha sido indignante, y desgastante: “No es menos que indignante el saber y conocer que la justicia no se está dando y no existe en este caso en Colombia. En las reuniones que nosotros tuvimos en Washington con la CIDH el compromiso del Estado fue ese: darle seguimiento, celeridad, a este caso que ha sido emblemático a nivel regional. Lamentablemente no hemos visto los resultados”. 

Para Fundamedios, la FLIP y los familiares de las víctimas estas decisiones son una señal clara del riesgo de impunidad que permea este caso, por ello hacemos un llamado para que los Estados de Colombia y Ecuador reafirmen su compromiso en lucha contra la impunidad en este caso y que adopten las recomendaciones sugeridas por el Equipo Especial de Seguimiento de la CIDH. 

En ese sentido, el Estado colombiano, por medio de la Fiscalía General de la Nación y el Consejo Superior de la Judicatura, debe adoptar lineamientos para priorizar la procuración de justicia en este caso, de conformidad con los estándares internacionales para la investigación, juzgamiento y sanción de graves violaciones a los derechos humanos.

“Como víctimas también nos afecta. Nos hace pensar que lamentablemente es un camino duro el cual tenemos que seguir labrando y luchando hasta poder conseguir el objetivo de llegar a esa justicia y a esa verdad y a esa equidad en este caso”, Ricardo Rivas.

Aquí puede descargar el comunicado en PDF.

 

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Wednesday, 05 August 2020 11:34

En la FLIP no olvidamos - John Félix Tirado

Hoy en nuestra cápsula de memoria recordamos al periodista John Félix Tirado, asesinado hace 28 años en Pereira, Risaralda.

El caso del asesinato de John Félix Tirado prescribió en 2012. Aunque la justicia no se ha pronunciado, no queremos que su nombre y su trabajo sean olvidados. Gracias por recordar con nosotros.

En la FLIP no olvidamos.

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Thursday, 16 July 2020 09:45

Voces silenciadas un 16 de julio

Hoy, 16 de julio, conmemoramos los asesinatos de cuatro periodistas colombianos, todos los casos siguen en completa impunidad. Este año es el aniversario número 34 de la muerte de Roberto Camacho, el número 33 de la muerte de Fernando Bahamón, y no se ha siquiera señalado a ningún responsable por sus homicidios. Por otro lado, las investigaciones por los asesinatos de Eduardo Estrada y Denis Sánchez; desde 2001 y 2002, respectivamente, continúan en vilo. Sus familiares esperan respuestas. 

Luis Roberto 

Luis Roberto Camacho estaba con su esposa el día que fue baleado en el centro de Leticia. Sabía desde antes que su vida corría peligro, pues había denunciado en las páginas de El Espectador la presencia de narcotraficantes, como Evaristo Porras, en la zona. Además, como corresponsal en el Amazonas, Camacho evidenció el riesgo de fraccionamiento del departamento. A mediados de los 80, los involucrados en el negocio del narcotráfico pujaban por la implementación de una Amazonas federal, pues esto les ayudaría de alguna forma a llevar a cabo sus negocios, dijo uno de los hijos de Camacho en una columna escrita hace 10 años para El Espectador. 

El homicidio de Camacho fue el primero de una ola de asesinatos y violencia que cayó sobre el periódico El Espectador, de parte del cartel de Medellín.  A finales de 1986, el mismo año que mataron a Camacho, también fue asesinado el director del diario, Guillermo Cano.

Fernando 

Exactamente un año después, en 1987, Fernando Bahamón fue asesinado por pistoleros frente a la Gobernación de Caquetá en Florencia. Además de ser periodista para RCN radio, Noticiero 24h y El Espectador, se desempeñaba como Concejal de San Vicente del Caguán. Se cree que su asesinato hizo parte de la persecución del narcotráfico hacia El Espectador, pues Bahamón había denunciado la mafia de la producción de cocaína en el departamento. Según la Fiscalía, el caso aún sigue activo y Luis Ángel Parra Molina está siendo investigado. 

Eduardo

No han sido solo los periodistas afiliados a grandes medios las víctimas de la violencia en Colombia. Eduardo Estrada, asesinado hace 19 años, era un líder social que buscaba la creación de una emisora comunitaria. Todas las evidencias del caso apunta a que su asesinato fue responsabilidad de paramilitares, quienes insinuaban que Estrada podría ser facilitador de las FARC. Antes de que lo mataran, estaba gestionando  un diálogo entre el ELN y la sociedad civil en el departamento de Bolívar.

Con el asesinato de Estrada, el municipio de San Pablo, Bolívar, no solo perdió una voz periodística, sino a un líder que desarrolló un papel clave en diferentes proyectos. Por un lado, participó en el desarrollo del Plan de Ordenamiento Territorial del Municipio y en la gestión de recursos del ferri de la región. Por otro, creó la Asociación para el Desarrollo de la Comunicación y Cultura de San Pablo (Adecosan), un grupo que estaría asociado a la Red de Emisoras Comunitarias de la Costa Caribe. Después de la muerte de Eduardo, la comunidad se atemorizó y el proyecto de Adecosan decayó. 

Dennis Segundo

Hoy también recordamos a Dennis Segundo Sánchez. El caso de su homicidio cumple otro año en completa impunidad. Fue asesinado en su casa en el 2002 y, a diferencia de los anteriores casos, en este no ha habido ningún indicio que señale a algún grupo armado como responsable de su muerte. Dennis era locutor en la Radio 95.9 en el municipio del Carmen de Bolívar.

A diferencia de Luis, Fernando y Eduardo, este periodista nunca tocó temas políticos ni de conflicto. Su trabajo radial se centraba en un programa de la Secretaría de Salud, aunque sí se desempeñaba en el liderazgo social. Al momento de su muerte era el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio 12 de octubre de su municipio.

Las familias de estos cuatro periodistas siguen buscando respuestas. Pero no son las únicas víctimas. A las comunidades se les arrebató su derecho a estar informadas y a contar con voces dispuestas a denunciar la violencia y los conflictos económicos en sus regiones.






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Saturday, 09 May 2020 05:49

Bullets That Put Out Fireflies

May 9, 2020 marks one year since the murder of Colombian documentary filmmaker Mauricio Lezama. Who was Lezama and why his absence in Arauca is second to none?

Bullets That Put Out Fireflies

 

By Yulieth Mora G.

“They collected the corpse on a tray, like a dead animal, as the man of the funeral home did said Tonni Villamizar in an interview when he referred to the murder of his colleague, audiovisual producer, Mauricio Lezama.

People from the community said that the bullet-ridden body laid down for more than four hours. Lying in front of the regional headquarters of the National Apprenticeship Service (SENA) in La Esmeralda settlement, 20 minutes from the town of Arauquita, Arauca. It was Thursday, May 9, 2019. “No one wanted to pick up the body, not even the army”, Villamizar said.

Ricardo Llaín was with Lezama behind the road when two men on motorbikes shot at him. One of the seven bullets hit Llaín's arm and, as he could, ran with a bullet in his arm and looked for protection in the premises of a shop. The other six bullets did not give Lezama any time to react. Because six bullets, four directly to the head and two to the body, give no time at all.

On the other hand, the killers did have all the time to hurt one man, kill another and flee. Even in those four hours of neglect from the police and the military forces, someone also had enough time to take the camera that Lezama had hung on his neck, his cell phone, and to collect the bullet cartridges.

A man from the community who knew Lezama, said: “if they don’t go out (the Police and the Army) because they are afraid, imagine what can happen to us”.

Sandra Lezama, sister of the audiovisual director, said that, “twenty minutes after the criminal act, a photo of Mauricio appeared in social media. He appeared on the ground with his camera, with his bag, along with the feet of the people around him. They called the Judicial Police, and the latter said they could not enter the area if the Army is not present. They passed the buck from one party to the other. Yes, it took hours before the funeral home had to remove the body because no authority arrived”.

A week after the murder of Mauricio Lezama, the news passed from a municipality in eastern Colombia to international media, when the Colombian delegation at the Cannes Film Festival held posters denouncing the criminal acts. However, media exposure was not, and has not been, sufficient for the Prosecutor's Office of the Nation to deliver results.

The Foundation for Press Freedom (FLIP) asked the following to the Prosecutor's Office in a petition right*: Has the first hypothesis that homicide motives are related to the exercise of journalism been addressed within the investigation? The answer: “the hypothesis that the homicide is related to journalism is not being considered, since the victim was not a journalist”.

So, who was Mauricio Lezama and what was his trade?

Mauricio Lezama was a workshop facilitator, cultural manager, producer and audiovisual director, legal representative of Indosana film production company, father of two children, husband, ex-husband, son, a puppets guy, friend, actor, rebel, canvases artist, the vegetarian recipes guy, a member of the Hare Krishna community, storyteller, a person who never engaged in ordinary life, traveler, departmental film counselor and director of the Arauca Film Festival.

Lezama was, but will no longer be, because someone decided that he had be killed, and that had to be done during those days of casting for the short film named Las luciérnagas vuelan en mayo (Fireflies Fly in May), the project that had him busy full time thanks to the economic stimulus for Regional Stories, granted by the Film Development Fund of the Ministry of Culture.

A Day of May

Arauca, May 3, 1984. An armed man breaks into a pharmacy in La Esmeralda settlement. That man shoots the owners of the place: a married couple. He dies immediately. She gets a shot on her face. The woman is the midwife of the town, a recognized leader of Unión Patriótica political party. She usually helps to give birth to the town's mothers; but that night, she resorts to darkness to save herself from all that can be saved. Her name is Mayo Villarreal. She survives, but she will take for years the burden of a disfigured face, a reminder of violence in Arauca.

That is the plot of Las luciérnagas vuelan en mayo. A story that Tonni Villamizar wrote based on his family's history, the same one that Mauricio Lezama was obsessed with directing. Until, ironically, he was murdered one day in May.

Deafening Silence

Losing a child is indescribable. That he gets murdered, is a horror. Martha Isabel Muñoz tries to put words on the vacuum that Mauricio left in her home and family. She was his foster mother.

“It's very hard to revive the pain.” Feeling that knot in the chest. Mauricio arrived here when he was 16 years old. He was very close to his dad. He went to study arts and went back here to do painting, theater, and puppets. What we have had to face has been extremely hard. The Prosecutor's Office is conducting interviews, and there are several versions, but there is still nothing definitive. Excuse me for not talking more about it, but this pain continues and is revived every time we are asked”.

Mauricio's biological mother died seven months before he was killed, and the date coincided with the delivery of the economic stimulus to make the story about ‘Mayo’. Those were difficult times, but there was hope.

“Before my mum died, I told Mauricio: ‘come here, because things in Arauca are very tough and you have a lot to give’. He told me that he was going to finish the ‘Mayo’ project and then he was coming to Ecuador. That was the hardest thing for me”, says Sandra Lezama, who recently was in Colombia, among other things, to carry out the procedures before the Prosecutor's Office for the murder of her brother.

The day Sandra arrived at Colombia to be with her brother in vigil, she didn't imagine hundreds of people were going to be found in a cemetery in Arauca, people who also wanted to say goodbye. “I don’t know where I drew strength from. We did a beautiful ceremony, we celebrated his life, his spirit. People came close and said to me: ‘your brother gave theater lessons to my son, and we remember him a lot in the house, ‘your brother performed a beautiful role’, ‘your brother cooked delicious dishes’, there was no one who did not say something good about him’.

After the murder, Sandra spent two weeks in Arauca trying to solve what she could, to solve items that nobody thinks one day might be a problem: What would she do with Mauricio’s belongings? his clothes, his shoes, the furniture, everything that had been suspended there in his apartment. Sandra called the liaison person at the Prosecutor's Office to go check the apartment, the notes, anything, and to look for clues about the murder's motives. No, she could not wait any longer, they had to return home. She got rid of some things and others gave them away.

Today, few dare to talk about the future of Las luciérnagas vuelan en Mayo. Much less of the production of those other stories that Mauricio Lezama was preparing. There is more talk about the shooting of 'Lez-ama, vivir filmando', a documentary prepared by director Mónica Moya about the life of the filmmaker, where the debate opens on what cinema is and why it is done. Unfortunately, Mauricio, which for years chose to stay behind the cameras to direct films, will be in front of them this time, but without being able to answer any of the questions.

 

Arauca's Mutism

Violence touches everything, touches even the intangible, touches voices until they turn off, and speaks silence. But when violence is installed it proclaims censorship as a flag.

“Non-state armed groups violently control people’s daily lives… they impose their own rules and, to ensure compliance, threaten civilians on both sides of the border”. This is what the report named “The Guerrillas Are the Police” tells, which was recently published by United States NGO Human Rights Watch (HRW), who analyzes the situation in Arauca.

If in this area of the country, surviving amid gunfire is already a feat, issuing and receiving information and exercising a fundamental right can trigger a tragedy overnight.

This is indicated by FLIP figures that confirm the resurgence of attacks on journalists in recent years: there were 9 attacks in 2017, 16 for 2018, and in 2019 FLIP registered a significant increase, with 26 attacks on journalists in Arauca.

In addition to the above, data from the Center of Studies of FLIP is added, which considers Arauca as a ‘department under silence’ because of the limited supply of media, which reaches only 35 for 267,000 inhabitants in the whole department.

These precarious conditions for sharing information of interest to all, have made cinema and other forms of expression a tool that makes the banner of censorship to waver. In recent years, regional cinema has taken flight, but after the assassination of Mauricio Lezama violence has set a remarkably high price for the generations who continue to narrate the conflict: paying with life.

 

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*The investigation into the murder of Mauricio Lezama continues to be under enquiry. There has been no progress. The only new event in the case is that it was reassigned to the First Prosecutor's Office Attached before the Superior Court, under prosecutor Luisa Obando, attached to the Special Investigation Unit in the city of Bogotá, D.C.

 

 

 

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