“Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala”
Albert Camus (1913-1960)

Pronunciamientos
10.02.2017

Miembros de la Policía Nacional agredieron a un periodista en Santa Marta

La FLIP rechaza las agresiones de las que fue víctima Esteban Peralta, reportero de Campo Televisión que registró en un video a cuatro policías que persiguieron y golpearon con fuerza desmedida a unos jóvenes en el barrio Los Laureles de la capital del Magdalena. Las autoridades arremetieron contra Peralta cuando se dieron cuenta que el periodista los estaba grabando. Los hechos ocurrieron en la mañana del 10 de febrero.

Según el reportero, cuando uno de los oficiales notó que estaba grabando con el celular, le exigió que detuviera el registro. Ante la negativa de Peralta, quien argumentó que el nuevo Código de Policía permitía el registro de operativos, el uniformado le propinó una bofetada.

El Coronel Henry Fernández, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Santa Marta, anunció la apertura de la investigación disciplinaria en contra de los uniformados responsables de la agresión. Ante las evidencias registradas por el periodista, la FLIP le exige a la Policía que aplique las sanciones disciplinarias con celeridad y que informe públicamente sobre los correctivos que se tomarán contra los uniformados. La ausencia de resultados concretos representa un mensaje equivocado hacia los demás miembros de la Fuerza Pública. Las sanciones ejemplarizantes pueden evitar futuras agresiones contra la prensa.

La FLIP expresa su preocupación por la reincidencia en las agresiones por parte de miembros de la Policía de Santa Marta. El pasado 16 de diciembre Oscar Mejía, periodista de El Informador, fue agredido y detenido arbitrariamente por registrar un operativo de tránsito en la ciudad. A la fecha de esta publicación no se tienen resultados de la investigación disciplinaria de los uniformados.

La FLIP recuerda a los miembros de la Policía Nacional su deber frente al cumplimiento del Código de Policía, el cual resalta el carácter público de las actividades de los uniformados en el artículo 21: “Todo procedimiento policivo podrá ser grabado mediante cualquier medio de las tecnologías de información y comunicación, por lo que le está prohibido a cualquier persona, salvo las restricciones expresas de ley, impedir que sean realizadas dichas grabaciones. La autoridad de policía que impida la grabación de que trata este artículo sin la justificación legal correspondiente incurrirá en causal de mala conducta”.

Por eso es importante que la Policía conciba la presencia de cámaras en sus operativos como una garantía social y no como un obstáculo a sus labores. El libre cubrimiento periodístico representa una garantía para los sistemas políticos democráticos, mientras que la opacidad en los procedimientos policivos es propia de regímenes autoritarios.